1. Comienza limpiando, exfoliando y humectando bien tu piel para un mejor acabado.

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2. Identifica tu tipo de piel para poder elegir la base ideal. Si tienes piel grasa debes elegir una base oil-free, y si tienes piel normal a seca debes utilizar bases hidratantes, aquellas personas con piel sensibles deben buscar fórmulas hipo alergénicas.
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3. Cuando busques una base no pruebes el color en tu muñeca, en cambio pruébalo en tu barbilla junto con otras opciones de tonos…la que desaparezca es la que debes elegir.
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4. Nuestro tono de piel puede variar según las temporadas, como por ejemplo en el bronceado que agarramos en verano. Es por esto que es necesario ir cambiando nuestra base según el tono de piel que vamos teniendo. Otro factor para el cambio de tono es la edad y por eso es tan importante actualizar nuestra base con regularidad, así nunca nos veremos o muy oscuras o muy blancas de la cara.
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5. Utiliza corrector en las áreas donde necesitas como las ojeras, de esta forma no será necesario utilizar tanta base.
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6. Pon un poco de base sobre tu mano o sobre una paleta de maquillaje y unta la punta de una brocha especial para base y comienza a aplicarla sobre tu rostro, cuello y no olvides las orejas para que no parezca una máscara. Luego para un acabado perfecto difumina muy bien la base utilizando la brocha.
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7. Utilizando unos polvos ligeramente más oscuros podrás crear sombras para definir tu rostro. Aplícalo con una brocha angular para polvos, pásala sobre la línea de cabello, alrededor de la curva de la mejilla y debajo de el mentón como formando un 3 y difumínalo bien.
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8. Un bronceador te puede dar un hermoso brillo sin importar la época del año. Utiliza una brocha grande para bronceador y pásala ligeramente sobre las áreas en donde el sol pega naturalmente como la frente, el centro de la nariz y tus mejillas.
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Written by Monica Tobon de Ponce

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